Fotografía de 'Titi' Rodríguez, delantero de Junior, celebrando la victoria tras su gol.'Titi' Rodríguez, delantero de Junior, celebrando la victoria tras su gol/Alfredo Ariza.

Bendito diciembre, lleno de guayabos, lleno de recuerdos y lleno de esta alegría desbordante generada por el equipo capaz de adelantar carnavales en esta ciudad, sí, el mismo que nos puede amargar por un rato la noche, pero el mismo club que nos hace amarlo con locura y dejar sin voz a su hinchada con goles agónicos, ese es el Junior que el resto del país no ha podido matar.

Que si con suplentes, que si con su gente era a otro precio, que si iban a silenciar el Metropolitano; la respuesta, una vez más, llegó en la cancha, contra Junior es a otro precio, y de boca no se gana.

La estadística confirma la paternidad reciente del Tiburón sobre Atlético Nacional en donde se lleva 11 partidos sin perder. Nacional no le gana al Junior desde 2022, sin importar si el encuentro se juega en Barranquilla, Medellín o Itagüí. Desde esa fecha, el saldo es de siete victorias rojiblancas y cuatro empates.

El Metropolitano se ha consolidado como un fortín en este duelo, con Junior sumando un invicto de siete partidos ante Nacional como local, con tres triunfos y cuatro empates, e incluso en territorio rival se ha marcado la diferencia, pues en las últimas cinco visitas a Antioquia, Junior cuenta con tres victorias y dos empates. Esta supremacía es aún más notable en los segundos semestres, donde el Junior no pierde con Nacional desde 2021, acumulando ocho partidos con cuatro ganados y cuatro empates.

Anoche, en un estadio abarrotado de hinchas junioristas que hacían vibrar las tribunas, Junior jugó con carácter y ganó con justicia, pese a presentimientos de muchos cuando los resultados eran adversos con estadio lleno.

Contra Nacional fue un partido reñido, por supuesto, pero se logró ser superior gran parte del tiempo; al equipo, le faltó quizás un poco de contundencia para sentenciarlo antes, pero venció a un rival competitivo y, con este resultado, se consolida como el justo líder del grupo andando con mesura el camino a la final.

El gol de la victoria fue un drama con final feliz, una prueba del esfuerzo y la fe. El VAR corrigió al asistente Wilson Ortíz y validó la jugada del salvador de los últimos minutos, “Titi” Rodríguez, quien puso el 2-1 definitivo en el tiempo de descuento en posición legal.

El panorama es claro, todo depende ahora del equipo para meterse en una nueva final, por eso, el llamado es el próximo jueves contra el América, esperando que sea con el “Metro” colmado de banderas, canticos y bengalas que ambientan estos partidos como verdaderas finales que empujan anímicamente a este equipo y sus figuras como Canchimbo, Enamorado y Silveira, quienes han sido fundamentales en estos compromisos.

Que en este diciembre se decore el arbolito con una nueva estrella…

Por Víctor De La Hoz

Comunicador social y periodista en formación, de la Universidad Autónoma del Caribe. Aficionado de Junior, la selección Argentina y seguidor de Lionel Messi.

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