Tabla del contenido
El paso por Porto Alegre ha transformado a José David Enamorado. Lo que comenzó como un ambicioso salto al fútbol internacional tras su gloriosa etapa en el Junior de Barranquilla, se ha convertido hoy en la confirmación de su madurez en Gremio.
Tanto dentro como fuera del campo, el extremo colombiano proyecta una fortaleza mental que solo se adquiere al aceptar el reto de brillar en la liga más competitiva del continente.
Lee también: El colombiano Didier Fuentes se convirtió en el pelotero más joven de las Grandes Ligas en 2026
A sus 27 años, el bicampeón con el ‘Tiburón’ ha logrado lo que pocos: adaptarse y destacar en el gigante brasileño. Con 14 partidos a cuestas, un gol y dos asistencias, sus números apenas cuentan la mitad de la historia; es su capacidad de desequilibrio y su gambeta eléctrica lo que lo ha consolidado como una pieza estelar en el esquema del club gaúcho.
En entrevista con el programa ‘En La Jugada’ de El Heraldo, Enamorado desglosó su presente y los contrastes de su nueva vida en Brasil.
Un presente de confianza y protagonismo para José Enamorado
Para el colombiano, la clave de su éxito actual reside en la sintonía con el cuerpo técnico y el grupo.
Infórmate: Victoria de alivio para Junior: una ligera calma para Arias
“Gracias a Dios me está yendo muy bien. Estoy aprovechando cada minuto y la confianza que me brindan. He encajado perfectamente en el equipo y mi meta es clara: proponer mi juego y ser determinante en el ataque”, destacó.
Enamorado fue honesto al comparar ambas ligas, destacando que la diferencia no es solo técnica, sino de estructura y ritmo.
“Aquí el ritmo es otro. Te enfrentas a jugadores de clase mundial que te resuelven un partido en un segundo. Esa experiencia y jerarquía hacen que el juego sea mucho más competitivo”, sostuvo.
Puede interesarte: “La vida de nadie cabe en esta discusión”: Deportivo Pereira denunció amenazas a sus directivos
“Brasil atrae estrellas de Europa y figuras de toda Sudamérica. Las contrataciones son de otro nivel porque los objetivos son distintos. Esa diferencia se nota también en las sedes y en cómo se cuida al futbolista”, añadió.
“En Colombia tenemos lo necesario, pero falta camino por recorrer. Cuando cambias de ambiente y ves las sedes en Brasil, te das cuenta de la verdadera magnitud del profesionalismo”, amplió.
La selección Colombia, un sueño que se trabaja en silencio
A pesar de su gran momento, José David mantiene los pies sobre la tierra. No se desespera por un llamado de Néstor Lorenzo, técnico de la selección Colombia, aunque es su máximo anhelo.
“Uno siempre espera esa oportunidad. Trabajo con humildad y trato de dar lo mejor de mí día a día. El día que se dé, se dará, sin tanto cuento. Prefiero dejar eso en manos de Dios y seguir mejorando para alcanzar mis sueños”, indicó.
Para el extremo, vestir la camiseta de la ‘Tricolor’ sigue siendo el objetivo final: “es un sueño único que todo futbolista quiere. Para eso hay que mantener el nivel y seguir aportando con fuerza en Gremio”.













Deja una respuesta