Fotografía de José Enamorado, extremo de Junior, en el partido contra Nacional en Itagüi.José Enamorado, extremo de Junior, en el partido contra Nacional en Itagüi/redes sociales.

Nuestro fútbol colombiano sigue dándose un tiro en el pie al poner un partido como Nacional vs. Junior en un escenario en tan malas condiciones como el de Ditaires, un auténtico dolor de ojos pero que no logró resta valor al partido.

Empatar 1-1 de visitante ante Atlético Nacional, con 10 hombres desde el minuto 78, no es cosa menor; ese punto de visitante con golazo del paraguayo Guillermo Paiva y con el arquero Mauro Silveira salvando lo que había que salvar, le da una gran chance a Junior en ese cuadrangular, un punto que vale oro, pero solo si este domingo se gana en el Metropolitano.

El partido tuvo dos caras. Un primer tiempo donde el Junior impuso su juego y fue superior. Sin embargo, la balanza se inclinó drásticamente en el complemento, no solo por el dominio natural del local, sino por la polémica expulsión de Jermein Peña, jugador que hará falta para el partido del domingo. 

A pesar de la adversidad, y la presión agobiante de Nacional, el equipo tiburón supo resistir y defender el marcador, con un arquero Silveira solido como un muro y la línea defensiva, pese a jugar muy cerca de él, logró sostener la paridad. Es aquí donde brillan los verdaderos estandartes de esta ilusión por alcanzar el tiquete a la final con los dos partidos seguidos en casa de la mano del arquero uruguayo, José Enamorado y Guillermo Celis. Enamorado, con su gambeta y desequilibrio, y Celis, con su temple y liderazgo en el mediocampo, son el motor del equipo.

No obstante, hay una preocupación táctica evidente que debe abordarse antes de que cueste uno de los dos partido de local que restan del cuadrangular y es que, el equipo no logra defenderse con la pelota. Cuando se recupera el balón, las transiciones son pobres, convirtiéndose en ataques de uno o dos contra el resto, sin ningún tipo de acompañamiento de sus compañeros. Este repliegue excesivo y la incapacidad de sostener la posesión le regala metros al rival y al no saber administrar mejor el juego cuando se gana, se regalan marcadores en partidos que se han podido ganar si se sostienen los resultados.

Junior, a mantener la racha sin caer ante Nacional, a reconquistar a su hinchada barranquillera que acompañe al estadio y vuelva a ser del Metropolitano nuestro fortín y con un ambiente de paz, sin comportamientos similares la hinchada del equipo verdolaga en la noche de ayer fuera y dentro de el recinto deportivo que ni estadio se debe llamar.

Por Víctor De La Hoz

Comunicador social y periodista en formación, de la Universidad Autónoma del Caribe. Aficionado de Junior, la selección Argentina y seguidor de Lionel Messi.

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