Fotografía de José Enamorado, extremo de Junior en el partido ante Independiente Medellín en la Liga 2025-II.José Enamorado, extremo de Junior en el partido ante Independiente Medellín en la Liga 2025-II/Junior-redes sociales.

El Junior de Alfredo Arias atraviesa un periodo de rendimiento que, si bien es positivo en términos de clasificación, se encuentra en una delgada línea entre la promesa ofensiva y la frustración por irregularidad. Tras el partido ante el DIM, el panorama del equipo es claro y se ha venido expresando aquí. El ´tiburón´ está peleando en la parte alta de la tabla, pero debe corregir errores puntuales que les han costado triunfos cruciales.

Con el empate en el Atanasio, Junior acumula 3 partidos consecutivos sin ganar. De los últimos 9 puntos en disputa, el equipo apenas ha sumado 2 unidades. Ha marcado 4 goles pero recibiendo 6 anotaciones, por lo que siguen las dudas por encima de las certezas.

Junior no le gana al DIM en Medellín desde el 28 de octubre de 2019 por liga, cuando se impuso con un golazo de media distancia de Victor Cantillo; y en este reciente partido, el equipo pudo haber dado más para quedarse con el juego.

El equipo mostró carácter para ponerse en ventaja, generó ocasiones de calidad y contó con figuras determinantes como José Enamorado, que volvió a ser desequilibrante, y Jesús Rivas, quien aportó gol en un escenario complicado. En ese aspecto, el hincha encuentra motivos para creer que este plantel tiene con qué pelear seriamente el campeonato, aunque el presidente del club aun no piense en eso, sino que estamos jugando a clasificar entre los ocho.

El problema, sin embargo, es que Junior todavía no logra sostener esa intensidad durante los 90 minutos. Contra Medellín, como en otros partidos, la defensa volvió a mostrar falencias que costaron el resultado. Desatenciones puntuales, errores de marcación y falta de concentración en los momentos clave permitieron que el rival, quien no se mostró jugando cómodamente de local, rescatara un empate, lo que nos dejó con la sensación amarga de haber perdido dos puntos más que de haber sumado uno.

El regreso de Carlos Bacca, puede ser un factor que incline la balanza a favor del equipo, siempre y cuando se gestione con inteligencia en un calendario exigente. Es necesario tener un jugador que al pararse en el punto penal anote en esas jugadas que cambian un partido; no se puede desperdiciar esas chances como Paiva ante Chaux.

Son muchas las responsabilidades que caen directamente a tres jugadores: el portero Silveira por su poca seguridad en el arco, el volante Didier Moreno por su lentitud y errores en la entrega y, principalmente, el delantero Guillermo Paiva, quien desde el punto penal desperdició esa chance al ser un tiro mal cobrado e impidió los tres puntos

Pero más allá de nombres propios, la verdadera clave será la capacidad del grupo para cerrar partidos, minimizar los errores individuales y la búsqueda de la regularidad. Los grandes equipos no solo juegan bien a ratos, porque saben ganar incluso en los partidos que el triunfo no se veía venir, y eso es lo que aún le falta a este Junior.

Como nos hemos mentalizados que si quedamos primeros no podemos ser campeones y que para bordar una estrella se necesita entrar sufriendo o por la ventana entre los ocho, porque así es Junior, el mes de diciembre ratificará eso con una alegría o una decepción más.

Por Víctor De La Hoz

Comunicador social y periodista en formación, de la Universidad Autónoma del Caribe. Aficionado de Junior, la selección Argentina y seguidor de Lionel Messi.

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